El Espectador
Jueves 29 de marzo de 2007
La jueza Graciela Gatti y el fiscal Enrique Moller tomaron declaración ayer a dos hombres (padre e hijo), que participaron en la marcha del 9 de marzo en 18 de Julio, que finalizó con serios disturbios.
El padre quedó en libertad, pero el hijo, un joven de 20 años quedó detenido, como presunto responsable de la rotura de una de las vidrieras de un local de Mac Donald´s, en 18 de Julio y Gaboto.
En solidaridad con los indagados la organización Plenaria Memoria y Justicia convocó a manifestar a las13.00 horas frente al juzgado de la calle Misiones, cuando la jueza proceda a dictar su fallo.
La organización reclama la liberación del joven y advierte de un intento de la Justicia de criminalizar las protestas sociales.